EL AJEDREZ Y LOS VALORES QUE PROMUEVE MÁS ALLÁ DEL JUEGO

Antes de nada me gustaría coger un momento para agradecer a
todos y cada uno de los que estáis leyendo y compartiendo nuestros contenidos, pues sabemos que para cualquier persona lo más importante en la vida son dos cosas: su libertad y su tiempo.

Para los que no nos conozcan, AhoraAjedrez.Com somos un proyecto, un sueño, que es potenciar el ajedrez y difundir sus valores, de manera activa y continuada, desde este pequeño rincón de España que es Castellón, a todo el mundo (en la máxima medida posible). Para apoyarnos, danos tu “me gusta” en nuestra página de facebook, y comparte ajedrez.

A estas alturas, no hace falta entrar en detalles. Porque a lo evidente no hace falta darle vueltas. Y parecía ya evidente es que estimular el cerebro beneficia la capacidad mental, pero es que se ha demostrado científicamente.

Además, el ajedrez promueve una serie de valores muy necesaria para nuestros tiempos.

La inserción de actividad ajedrecística en diferentes sectores como los niños, la tercera edad, pero también en muchos más colectivos vulnerables o discriminados, favorecen la integración y la comunicación entre las personas.

En nuestros tiempos, aparte de en las escuelas, se utiliza como herramienta pedagógica en cárceles y en centros de salud mental.

Además, fomenta la igualdad. Es el único deporte en que una competición puede acoger por igual a hombres y mujeres, de todas las edades, e incluye a los discapacitados físicos, incluso a los ciegos, y ni siquiera conoce la barrera del idioma.

Mejora el control de los impulsos y alimenta el afán de logro. Es una segunda oportunidad de auto-realización personal para todos los que han tenido que dejar el deporte físico por una lesión o por la
edad. Uno siempre está a tiempo de empezar. explorar y explotar sus capacidades psíquicas, conocerse más a sí mismo y los limites de la mente propia.

El ajedrez enseña disciplina, aceptación de normas. También enseña a perder. Continuamente. A aceptar las derrotas y aún más, a aceptarlas rápido para analizar los errores y aprender de ellos. Enseña auto-crítica. Hace madurar al intelecto a una velocidad desorbitada.

De hecho, lo más importante del ajedrez es que trae consigo la capacidad de cambiar a las personas. De mejorarlas.

Dani Vaquer
Proyecto AhoraAjedrez.Com

CÓMO AUMENTA TU CAPACIDAD MENTAL LA PROGRAMACIÓN NEURO-LINGÜÍSTICA (introducción + ejemplo con el ajedrez.)

A pesar de que los expertos suelen afirmar que la programación neuro-lingüística (programación del lenguaje de las neuronas) es una ciencia estrictamente práctica, su punto de partida requiere ciertos principios teóricos. El primero de ellos es que la mente tiene un sistema de representación:

Al pensar, nuestro cerebro sigue unos patrones predefinidos según su experiencia adquirida, y los combina con los estímulos que se reciben del exterior a cada momento.

Toda esta información interactúa en nuestro cerebro a través de procesos neurológicos (a nivel inconsciente) y llega a la consciencia por medio del lenguaje. Se podría decir que nominalizamos los pensamientos. Esto es el primer principio de la PNL.

Nótese que en cualquier idioma existen sinónimos. Esto significa que tenemos varias formas de describir la realidad, y aun así no son del todo exactas. Ya que dos palabras, por mucho que tengan el mismo significado, transmiten una connotación asociada diferente. Y el tono y timbre de voz, tu apariencia, etc.

Por lo tanto, y a pesar de la mejora a través de la estructuración progresiva que ha tenido el lenguaje humano a lo largo de la historia (quién no ha hecho sus análisis sintácticos en el cole…), el lenguaje humano realmente es más limitado que nuestros pensamientos. Porque es sólo la manera de expresar lo que pensamos, no es lo que pensamos en sí mismo. De hecho, la mayor parte de la comunicación no es el lenguaje. Y muchos mensajes escritos se malinterpretan, por la diferencia de contexto entre el emisor y el receptor.

 Esta ciencia se centra en la en la mejora del pensamiento, y en su influencia en las sensaciones, en las emociones y en el comportamiento consciente, a través de técnicas de perfeccionamiento. Enseña a pensar más en sistemas que en meras causas o efectos. Automatiza procesos que para el resto de personas tienen que ser conscientes, y proporciona una visión más amplia de la realidad. Te hace consciente de que en la comunicación hay más que el propio lenguaje. Todos sabemos preguntarnos la intención de una pregunta, por ejemplo. Pero la PNL te muestra la importancia de esto, con lo que hace que luego lo hagas siempre, se te viene la pregunta a la cabeza. Es magia.

La diferencia en la amplitud de visión percibida también resulta evidente en los jugadores de ajedrez, según su nivel. Los recién iniciados sólo tienen capacidad para centrar su atención en si la jugada del contrario es una amenaza y en si su pieza está protegida. En cambio un jugador de club tiene en cuenta estructuras, conoce algunas apreturas y finales teóricos, patrones de táctica, calculan variantes… y un Gran Maestro, pues ellos sabrán cómo perciben la realidad de la partida. Lo único que es seguro, es que perciben una visión más amplia de esta realidad de la partida. A simple vista, y de manera automática, ven más.

Para una mayor visión es necesario un aprendizaje. Quizás el problema de los seres humanos es que nos enseñan antes a hablar que a pensar. De hecho, a pensar no nos enseñan. Tenemos que aprender nosotros.

Dani Vaquer
Proyecto AhoraAjedrez.Com

EL RECHAZO SOCIAL A LAS DISCIPLINAS MENTALES EN PLENO SIGLO 21

 Hoy supondremos que a los ajedrecistas les gusta el ajedrez.

Es más, supondremos que a mucha gente que no es ajedrecista le gusta jugar a ajedrez. Por internet, con un familiar o con algún amigo. Hay quien, sin estar federado, pasa muchas horas.Y porque muchos de ellos no han descubierto los torneos de una tarde de partidas rápidas.

Sin embargo el ajedrez no es popular. No nos atrae. Se ha dicho que esto es debido a su dificultad, sobretodo si no lo hemos aprendido desde niños, o que está hecho para gente inteligente o culta. Pero no es del todo cierto. Aunque he visto ejemplos claros de lo difícil que puede llegar a ser enseñar a alguien a jugar al ajedrez, me niego a pensar que haya en el mundo una persona que gozando de buena salud mental no sea capaz de, primero aprender a jugarlo, y después ir adquiriendo conceptos y entendimiento de la realidad ajedrecística a través de la práctica.

Cualquiera puede jugar bien si se aprende y se practica, claro. Pero esto es otro cantar.

Aquí la cuestión es por qué no se aprende y se practica. Por qué la gente no está más identificada con él. Un futbolista quiere que se asocie su persona con su habilidad. En el ajedrez no siempre es así.

Para visualizarlo mejor, pondremos de ejemplo a los niños. Ellos actúan más por impulsos, y nos permiten observar mejor las influencias sociales en ellos, que un adulto. Un pequeño que es bueno al fútbol habla de fútbol todo el tiempo. Quiere que el fútbol sea importante para todos, y que sepan que él es bueno al fútbol.   La mayoría de niños no quieren que se les relacione con el ajedrez. Tienen miedo de parecer frikis. Que las chicas les rechacen. Todo por miedo a lo que piensen los demás , quienes tienen otras cosas en la cabeza, que no son jugar a ajedrez. Miedo a la no aceptación social por medio del ajedrez. ¿Porque el ajedrez, en estos días, no está bien visto? Lo dudo. El problema es que no está bastante visto. Se percibe como algo extraño o lejano. Porque el ajedrez es una disciplina intelectual. ¿cómo va a ser vergonzoso ser un humano habilidoso mentalmente? A mí me parece más vergonzoso centrarse totalmente en la apariencia física y no cuidar el intelecto. Aunque compadezco al pequeño abusón que se siente intimidado por la superioridad intelectual de algún compañero que además de sacar mejores notas que él, juega a ajedrez. Esto sí se ha visto alguna vez.

 Aún así, el mundo del ajedrez no lo construyen los futbolistas, ni los tenistas, ni los políticos. Lo construímos los propios ajedrecistas y somos nosotros los que lo estamos haciendo como lo estamos haciendo.

Porque no se trata del ajedrez como un juego al que jugar por entretenerse. Esto va mucho más allá, Se trata de influir para bien en la forma que tienen las personas de verse a sí mismas. De influir en el pensamiento global, de manera constante y ascendente, en la mayor medida posible. Es así de simple. No hacer que el ajedrez sea el centro del mundo, pero sí un complemento, una disciplina referencia. Será en mayor o menor medida, pero cuando enseñas ajedrez a un niño estás beneficiando a tu sociedad. Mirando la tele la empeoras.

Si los valores que aporta el ajedrez no lo hacen gozar de la posición que en la que NOSOTROS creemos que debería estar, los culpables somos los que pensamos esto. Los que sí somos conscientes de todo. No culpamos al ignorante. El ajedrez enseña autocrítica. Algo no estamos haciendo bien. Y errar es humano, pero sólo los necios perseveran en el error.

El mejor momento para cambiar algo que sabes que no va bien siempre es ahora.

Dani Vaquer,

 

Proyecto AhoraAjedrez.Com

EL DEPORTE MENTAL ES EL DEPORTE DEL FUTURO

 Se asume que para muchas personas, incluso para muchos que no lo practican pero lo conocen, el ajedrez es una actividad excepcional, comparada y relacionada, constantemente, con el arte, la ciencia y el deporte. Comparada y relacionada por ajedrecistas, pero también por respetados profesionales y especialistas de ámbitos completamente diferentes, a los que siempre que se les pregunta abiertamente sobre el tema, no dudan en deshacerse en elogios y en posicionarse en favor.

¿Por qué entonces no se presume tanto de este juego como de otras actividades mucho más irrelevantes para la construcción de un mundo mejor, y en cambio otras mucho peor consideradas son a la vez mucho más populares? ¿Por qué no nos empapan de ajedrez en los medios y en las redes sociales, promoviendo una actividad que, mucho más allá de su aspecto lúdico, promueve una serie de valores que la gran mayoría de la sociedad quisiera en mayor medida para la propia sociedad?

El ajedrez es una actividad con miles de años de historia, que representa una parte inseparable de nuestra cultura, que constituye un método de traspasar la gran barrera social que significa el idioma, que además se percibe como algo lúdico y social, que infunde valores ejemplares y encima tiene beneficios psicológicos como el desarrollo cognitivo en la infancia, o el rendimiento o capacidad de procesamiento cerebral en la vejez, y estimula otros aspectos cognitivos como la memoria, el razonamiento espacial o la creatividad. Esto no es algo que se dice por decir. Se han hecho estudios, y se ha demostrado. Esas influencias son muy reales.

Llegados a este punto, en que parece tan obvio que en nuestros días el ajedrez debería ser, cuanto menos, un deporte referencia en los países más desarrollados, es llamativo ver que, aunque cuenta con una buena buena carta de presentación, no goza de un interés real por parte de la gente, más bien tiende a ser ignorado.

Porque claro, aprenderlo requiere un poco de esfuerzo, requiere un poco de inteligencia, un poco de autocontrol emocional… Un poco de todo. Quizás no es para cualquiera, sobretodo si no se aprende desde niño. Menos mal, que (parece) que esto sí que se le había ocurrido ya a alguien.

Hoy se está introduciendo en las escuelas. Mañana estará en los institutos. Viéndolo así, quizás en un futuro sí llega a estar presente en todas partes y el ejercicio mental sea complemento en la vida de (casi) todas las personas. Después de todo las instituciones no están haciéndolo tan mal. En ese aspecto.

Pero luego está la sociedad. La gente. Ignoran el ajedrez. Aunque intentemos imponer la razón, nos atraen otras cosas. Hoy todavía estamos venerando proezas físicas y realizando rituales “culturales” en los que se torturan y matan animales como espectáculo. Otros matan animales por deporte. Creemos en Dios (en cada parte del mundo, en uno). Autodestruímos nuestra salud en las “fiestas”. Y cada uno tiene lo suyo, tú y yo también. Arreglamos el mundo en los bares. Los gobiernos de nuestra sociedad se deciden por unas elecciones que estan promocionadas en medios de comunicación controlados por empresas
privadas, y se podría decir que hoy en día gobernar es más un espectáculo que un objetivo gubernamental en sí mismo. Total, cuando uno lo hace mal se pone el otro. Si el otro lo hace mal, el uno vuelve, sin consecuencias a la altura de toda la gente que sufre a su costa. Nos quejamos de la esclavitud, el abuso infantil y la crisis y compramos a multinacionales. Del cambio climático mejor no digo nada. Y por último está la prensa rosa. Todavía no he averiguado por qué hay tantos miles y millones de personas que la siguen a diario. Supongo que un día lo llegaré a entender pero aún estoy en ello. Tiene q ser algo biológico, impulsos, no sé, algo que no controlamos. Espero que sea eso.

Todo esto lo escribo por si alguien del futuro lo lee y se rie un poco.
Desde luego el mundo todavía no está preparado para lo que estamos proponiendo.Pero bueno, haremos lo que podremos.

 

¿Por qué ajedrez?

El ajedrez es fruto de una tradición milenaria, que sin embargo tiene su origen moderno en la Ciudad de Valencia, en el siglo XV, con la creación y difusión de las nuevas normas.

Ya en el siglo 18 personajes muy influyuentes como Napoleón Bonaparte jugaban a un buen nivel.

En el siglo XX, duelos ajedrecísticos como el de Spassky contra Fischer, Karpov Kasparov, o este último contra la computadora Deep Blue, se convirtieron en acontecimientos seguidos en todo el mundo.

En la actualidad, la Federación Internacional cuenta con 186 federaciones nacionales asociadas, siendo la mayor organización de competiciones deportivas del mundo.

El ajedrez es una actividad extraordinaria a la cual aún no se ha podido encasillar una definición exacta.

Aunque a simple vista se trata de un juego, que tendría un simple objetivo lúdico, oficialmente es considerado un deporte. Sin embargo, esta actividad tan polifacética está muy relacionada con el arte, la cultura y la ciencia; la psicología y la sociología, y con multitud de aplicaciones prácticas.


 “El Ajedrez, que reúne orgánicamente elementos del Arte, la Ciencia y el Deporte, a lo largo de los siglos ha constituido parte inalienable de la Cultura y la Civilización Mundial”. – I. Linder,

A pesar de sus misteriosos orígenes en oriente, sabemos con certeza que el ajedrez fue inventado por un homo sapiens (hombre sabio), pues se necesita de sabiduría para comprender su naturaleza.
Un juego cuyo desarrollo no es tangible, se desarrolla en un plano intelectual, reservado a seres de inteligencia superior, a las personas. Por tanto el ajedrez es cultura.

El ajedrez en su visión más superficial es, cuanto menos, una escenificación artística de una batalla a muerte entre dos bandos. Estrategia, planificación y escalas de valores en una representación conceptual de la cultura de la guerra. Por tanto el ajedrez es arte.

Cada equipo está formado por diferentes piezas(miembros), cada una de las cuales representa una identidad o un rol, pero cada pieza por sí sola no tiene sentido sin las demás piezas. Todas deben cooperar para lograr un objetivo común. Por tanto el ajedrez enseña valores humanos.

Con más de 50.000 libros sobre ajedrez (más que del resto de deportes y juegos juntos), el juego-ciencia es un extenso género literario, incluyendo historia, novelas y multitud de estudios acerca de sus aplicaciones en educación y psicología. Pero sobretodo el valor literario del ajedrez reside en que tiene su lenguaje propio. Un lenguaje propio con letras y símbolos, para transcribir las partidas, que además no entiende de idiomas, es universal. Existen millones de partidas escritas y disponibles en internet reunidas en un solo archivo. Por tanto el ajedrez es literatura.

Y qué decir de su complejidad. La dificultad mental que representa aprender a jugar ajedrez no es poca. Sin embargo, poco tiene que ver con la dificultad de superar un nivel tras otro hasta convertirse en un maestro de ajedrez. Requiere ciertas capacidades, sumadas a años de dedicación al estudio del juego en sí mismo y del ajedrez jugado por maestros predecesores hasta lograr ser un experto y conseguir el título. Por tanto, el ajedrez es ciencia.

Planificación, control, organización, gestión del tiempo. Gestión de las emociones, estimulación mental. Cálculo, procesamiento, hipotésis. Memoria, y aprendizaje. El ajedrez es el júbilo de la inteligencia humana. Donde ejercitamos todas nuestras capacidades cognitivas, por placer. El ajedrez es psicología.

El ajedrez es un regalo para todos.

Dani Vaquer, proyecto AhoraAjedrez.Com