EL RECHAZO SOCIAL A LAS DISCIPLINAS MENTALES EN PLENO SIGLO 21




Hoy supondremos que a los ajedrecistas les gusta el ajedrez.

Es más, supondremos que a mucha gente que no es ajedrecista le gusta jugar a ajedrez. Por internet, con un familiar o con algún amigo. Hay quien, sin estar federado, pasa muchas horas.Y porque muchos de ellos no han descubierto los torneos de una tarde de partidas rápidas.

Sin embargo el ajedrez no es popular. No nos atrae. Se ha dicho que esto es debido a su dificultad, sobretodo si no lo hemos aprendido desde niños, o que está hecho para gente inteligente o culta. Pero no es del todo cierto. Aunque he visto ejemplos claros de lo difícil que puede llegar a ser enseñar a alguien a jugar al ajedrez, me niego a pensar que haya en el mundo una persona que gozando de buena salud mental no sea capaz de, primero aprender a jugarlo, y después ir adquiriendo conceptos y entendimiento de la realidad ajedrecística a través de la práctica.

Cualquiera puede jugar bien si se aprende y se practica, claro. Pero esto es otro cantar.

Aquí la cuestión es por qué no se aprende y se practica. Por qué la gente no está más identificada con él. Un futbolista quiere que se asocie su persona con su habilidad. En el ajedrez no siempre es así.

Para visualizarlo mejor, pondremos de ejemplo a los niños. Ellos actúan más por impulsos, y nos permiten observar mejor las influencias sociales en ellos, que un adulto. Un pequeño que es bueno al fútbol habla de fútbol todo el tiempo. Quiere que el fútbol sea importante para todos, y que sepan que él es bueno al fútbol.

La mayoría de niños no quieren que se les relacione con el ajedrez. Tienen miedo de parecer frikis. Que las chicas les rechacen. Todo por miedo a lo que piensen los demás , quienes tienen otras cosas en la cabeza, que no son jugar a ajedrez. Miedo a la no aceptación social por medio del ajedrez. ¿Porque el ajedrez, en estos días, no está bien visto? Lo dudo. El problema es que no está bastante visto. Se percibe como algo extraño o lejano. Porque el ajedrez es una disciplina intelectual. ¿cómo va a ser vergonzoso ser un humano habilidoso mentalmente? A mí me parece más vergonzoso centrarse totalmente en la apariencia física y no cuidar el intelecto. Aunque compadezco al pequeño abusón que se siente intimidado por la superioridad intelectual de algún compañero que además de sacar mejores notas que él, juega a ajedrez. Esto sí se ha visto alguna vez.




Aún así, el mundo del ajedrez no lo construyen los futbolistas, ni los tenistas, ni los políticos. Lo construímos los propios ajedrecistas y somos nosotros los que lo estamos haciendo como lo estamos haciendo.

Porque no se trata del ajedrez como un juego al que jugar por entretenerse. Esto va mucho más allá, Se trata de influir para bien en la forma que tienen las personas de verse a sí mismas. De influir en el pensamiento global, de manera constante y ascendente, en la mayor medida posible. Es así de simple. No hacer que el ajedrez sea el centro del mundo, pero sí un complemento, una disciplina referencia. Será en mayor o menor medida, pero cuando enseñas ajedrez a un niño estás beneficiando a tu sociedad. Mirando la tele la empeoras.

Si los valores que aporta el ajedrez no lo hacen gozar de la posición que en la que NOSOTROS creemos que debería estar, los culpables somos los que pensamos esto. Los que sí somos conscientes de todo. No culpamos al ignorante. El ajedrez enseña autocrítica. Algo no estamos haciendo bien. Y errar es humano, pero sólo los necios perseveran en el error.

El mejor momento para cambiar algo que sabes que no va bien siempre es ahora.



Dani Vaquer,

Proyecto AhoraAjedrez.Com

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