AJEDREZ: ¿USO DE SUSTANCIAS Y MÉTODOS PROHIBIDOS? - Profesor Gerardo Isea

Definitivamente escribiendo se aprende. Digo esto porque en la búsqueda de literatura para sustentar éste breve reseña me encontré con una gran sorpresa: un artículo científico publicado por el Dr. Rey Ardid, Médico Psiquiátra, Catedrático y destacado Ajedrecista español (Apuntes de Medicina Deportiva, Vol. XII. N° 46. Año 1975). En su artículo, el Dr. Rey Ardid dice: “...el ajedrez encierra, en su misma esencia como juego y en su práctica como deporte, una serie de enseñanzas y de ejemplos de gran valor psicológico y hasta sociológico y moral. En una partida, ambos adversarios luchan con igualdad de elementos tanto de materiales como de tiempo”. Probablemente sobre la base de éstos antecedentes históricos, la Federación Internacional de Ajedrez como fundamento de su Programa de Códigos y Reglas Anti-Doping menciona en sus primera páginas, que el espíritu deportivo debe ser la expresión del espíritu, el cuerpo y la mente humana, es la expresión de valores como la ética, la honestidad, la salud, el carácter y la educación, la excelencia en el desempeño, el juego y la competencia limpia, el trabajo en equipo, el valor, la dedicación, el respeto a las reglas y leyes y el respeto a sí mismo y a los otros deportistas. Leamos entonces con atención el siguiente concepto: la práctica del Doping en el deporte se define como el uso de una sustancia o método potencialmente peligroso para la salud del atleta y/o que es capaz de incrementar su desempeño deportivo. La FIDE presenta en su normativa aquellas sustancias explicitamente prohibidas por el atleta-ajedrecista. Su clasificación es la usual en términos toxicológicos. A continuación un muy breve resumen:



I. SUSTANCIAS PROHIBIDAS

CLASE A. ESTIMULANTES: Aminopeptina (antidepresivo), Amifenazol (estimulante del centro respiratorio), Anfetaminas (estimulante del Sistema Nervioso Central, además de otros efectos respiratorios y cardiovasculares), Cafeína (estimulante ligero del Sistema Nervioso Central, con efectos sobre el aparato respiratorio y cardiovascular), Efedrina (similar a la adrenalina, con diversos efectos fisiológicos), Budesonida (corticosteroide), Salbutamol (Broncodilatador) y otras sustancias relacionadas.

CLASE B. NARCÓTICOS: Heroína, Metadona y Morfina están prohibidos; sin embargo otros narcóticos como la codeína (que además de calmante de la tos hoy se utiliza también por sus buenos efectos analgésicos) y el dextrometorfano están permitidos. Los narcóticos son, en general, fuertes depresores del Sistema Nervioso Central.

CLASE C. SUSTANCIAS ANABÓLICAS: 1. Esteróides anabólicos como la nandrolona, metanolona y otras sustancias relacionadas. 2. Agonistas beta-2 como el clembuterol, salbutamol y la terbutalina. Estos últimos causan broncodilatación, es decir facilitan la entrada y salida de aire de los pulmones.
CLASE D. DIURÉTICOS: como Acetazolamida, Espironolactona, Hidroclorotiazida, Bumetanida, Furosemida y sustancias relacionadas. Los diuréticos incrementan la producción de orina, pero también la pérdida de electrolitos importantes como sodio, potasio y cloro.

II MÉTODOS PROHIBIDOS.
Como transfundir sangre, oxígeno o sustancias expansoras del plasma.

III. SUSTANCIAS PROHIBIDAS EN CIRCUNSTANCIAS DETERMINADAS.
Como el alcohol, cannabinoides como la marihuana, anetésicos locales (lidocaína, procaína), betabloqueantes (atenolol, propanolol y otras sustancias relacionadas). Los betabloqueantes modifican la función cardíaca.

Por supuesto, no he nombrado aquí todas las sustancias que la Federación Internacional de Ajedrez menciona en su normativa, haciéndolo solo con aquellas que he considerado más representativas o conocidas. Tampoco es la intención de éste breve escrito hacer una descripción científica de las sustancias mencionadas. En todo caso, pienso es muy recomendable que todo ajedrecista conozca toda la normativa Anti-Doping de la FIDE sustancias y métodos prohibidos.

De forma general sin embargo, me parece pertinente mencionar que muchas de éstas sustancias tienen efectos fisiologicos, es decir sobre el funcionamiento normal del organismo, de gran importancia, que podrían incidir directamente en la salud del atleta, por ejemplo: 1) pueden incrementar o disminuir la presión arterial 2) incrementar o disminuir la frecuencia con que late el corazón y la fuerza de cada latido, 3) producir dilatación de los conductos o vias (bronquiolos y alveólos) por donde pasa el aire en los pulmones permitiendo así la oxigenación de la sangre 4) Incrementar o disminuir los niveles azúcar en sangre, es decir modifican la glicemia 5) modifican el tipo, cantidad y efecto de neurotransmisores (sustancias químicas) que se producen y liberan normalmente en el cerebro humano, pudiendo modificar el estado de conciencia, el nivel de excitabilidad, el estado de alerta y vigilia y modificar el patrón normal de sueño.
Haciendo éstas consideraciones, pienso que el control Anti-Doping comienza en el atleta, en la comprensión del peligro que entraña para su salud, saber que el uso de éstas sustancias o métodos pueden modificar las funciones normales de su cuerpo, es decir, sus funciones orgánicas o fisiológicas. El deportista en general, pero sobre todo el atleta de alto rendimiento debe tener la suficiente resistencia psicológica para soportar la presión que puede significar, la constante exigencia de mejorar su rendimiento deportivo, sin incurrir en la práctica del dopaje. Así, es aconsejable incrementar la formación académica, la educación del atleta, en referencia a los peligros que pueden significar para su salud, el uso ciertas de sustancias y métodos con el objeto de incrementar su rendimiento deportivo. En todo éste proceso resulta indispensable la participación de un Equipo Médico que pueda orientar al atleta-ajedrecista y al que éste pueda consultar cualquier duda que pueda surgir, incluso para la lectura y comprensión del propio Reglamento Anti-Doping de la FIDE. Aquí es importante mencionar la participación de especialistas en Medicina Deportiva y pero otros como Farmacólogos y Toxicólogos.

Como parte de ésta formación, siempre debe quedar claro para el atleta, que muchas de las sustancias utilizadas en el Doping pueden causar dependencia psicológica, pero también físiológica. Esto último es probablemente lo más grave, pues obliga al atleta a utilizar la sustancia o sustancias para mantener su desempeño deportivo, muchas veces necesitando mayor cantidad de la sustancia, lo que incrementa el riesgo para la salud. El atleta así, pasa a depender de la sustancia y tiende a abandonar los buenos hábitos deportivos, por ejemplo la disciplina en el entrenamiento, alimentación sana y descanso adecuado, que constituyen precisamente valores de desarrollo humano, intrínsecos a la práctica deportiva del ajedrez y de cualquier otra disciplina. Por tanto, para finalizar, pudieramos decir que, el atleta que incurre en la práctica del Dopaje o Doping para mejorar su desempeño, comienza a dejar de ser precisamente un atleta o deportista.




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